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Acá tendremos historias yaois que hagan a mas de uno/a sangrar la nariz disfrutenlo!!! n-n

viernes, 3 de febrero de 2012

cambio de roles (ritsuka y soubi)



—¿Algo te está molestando?— siempre me asombraba como Soubi me leía como un libro abierto. Sabía exactamente qué era lo que sentía, con tan solo tenerme cerca, sin ni siquiera mirarme. 
—¡No! ¿P-por qué… me preguntas eso?— el niño rubio había vuelto a concentrarse en las operaciones de su tarea de matemáticas, contando de vez en cuando con los dedos para calcular el resultado de la operación. 
—No lo sé— respondió borrando algo en su cuaderno, y llevándose el lápiz a los labios en un gesto de concentración— has estado un poco distante estos días, me parece que siempre estás pensando en algo— respondió, anotando unos cuantos número más en su cuaderno, antes de cerrarlo, dado por hecho que había terminado con sus deberes del colegio. —Puedes contarme— me dijo con una sonrisa dibujada sobre su boca, iluminando su rostro infantil. 
—Bueno…— Sí. Era cierto que algo me molestaba, y que había estado pensando en eso casi todo el tiempo últimamente, pero no estaba seguro de decirlo en voz alta. Era demasiado vergonzoso. —Yo… — me ruboricé no más de pensar que iba a revelar mis pequeños remordimientos a un niño de doce años. 
—No te preocupes, sea lo que sea, no me reiré— y de nuevo había adivinado mi pensamiento. Me pregunto como demonios era capaz de hacerlo, ¿era tan evidente que era algo tan bochornoso?
Suspiré. 
—Me atormenta el hecho de que tú, un niño de doce años, no tenga sus orejas… y yo, con 20, aun las tenga. —le solté alzando lo suficiente la voz para hacer sobresaltar a Soubi. 
Ya. Lo había dicho. Me había librado de ese peso, y estaba preparado para que el niño rubio, SIN OREJAS, soltara una carcajada burlándose de mí. 
—Anda, ríete, está bien siempre y cuando no se lo cuentes a nadie— le dije incapaz de mirarle a los ojos, con las mejillas totalmente encendidas por la vergüenza de mi confesión, y la inmadurez de mis palabras. 
—¿Ese es el problema?— dijo ignorando lo que acababa de decir— pensaba que era algo peor. — se levantó de la silla del escritorio en donde había estado realizando su tarea de matemáticas en silencio, y se sentó en la cama. —Ven— me indicó con una sonrisa, a lo que yo me acerqué obedientemente. 
Un error de mi parte. 
—¿Qué haces?— me parecía increíble que en tan solo cuestión de segundos Soubi se hubiera puesto encima de mí, sentado a horcajadas, con una pierna a cada lado de mi cadera, observándome desde su posición con sus intensos ojos azules. 
—Vamos a solucionar tu problema. — me quedé perplejo por un momento, intentando comprender lo que había dicho. ¿Estaba hablando en serio? 
—Soubi, yo…— pero antes de que pudiera terminar la frase, sus labios se posaron sobre los míos en un apasionada beso que ni siquiera yo, a mi edad, hubiese podido dar con tanta soltura. Sus labios eran dulces, y suaves. Su lengua exploraba mi boca, mientras la mía intentaba acompasarse al ritmo que llevaba mi pequeño sacrifice. —Soubi…— le miré totalmente sonrojado cuando nos separamos, jadeando, tratando de recuperar el aliento. 
¡Qué bien! Un niño de doce años me estaba haciendo esto, a mí, que tenía 8 años más que él. ¿Qué pasaría luego?, ¿volarían los elefantes?
Otro beso me sacó de mis estúpidos pensamientos. Este fue corto, pero igualmente delicioso. Soubi se empezó a hacer cargo de mi chaqueta, votándola a un lado cuando me la hubo quitado con un poco de mí ayuda. Luego, volvió a concentrarse en mis labios. Sus curiosas manos se metieron debajo de la camiseta que llevaba puesta, acariciando primero mi vientre, y luego subieron lo suficiente para pellizcar una de mis tetillas, haciendo que un electrizante sentimiento de placer recorriera todo mi ser. No pude evitar gemir, y eso pareció agradarle a Soubi. 
— ¿Te gusta?— preguntó con una dulce sonrisa, lamiendo toda la longitud de mi cuello, haciendo que mi espalda se arqueara. — ¡Oh! Ya veo, tus puntos débiles son aquí— volvió a pellizcar mi tetilla, y de nuevo gemí— y aquí— agregó mordiendo mi cuello suavemente. 
Ahora fue mi camisa blanca la que salió volando por los aires. Soubi siguió con sus besos y caricias. Depósitos suaves besitos en mi pecho, succionó mis dos tetillas, y siguió su recorrido cada vez yendo más y más abajo, mientras que yo no dejaba de suspirar, y gemir. 
Era interesante, yo no estaba haciendo nada mientras el niño me tenía totalmente bajo su control. 
Bajó la cremallera de mis pantalones, y los botó lejos. Luego siguieron mis bóxers. 
Sin perder el tiempo se metió mi miembro a la boca, haciendo que un fuerte grito de placer y éxtasis saliera de mis labios. Soubi lamía ávidamente toda la extensión de mi hombría. Lo hacía como todo un experto, ¿dé donde abría aprendido todo eso?. El niño siguió con su trabajo, hasta que me vine en su boca. 
—¡Soubi! Lo siento, lo siento, lo siento. Yo… — me sentía totalmente avergonzado de nuevo, pero el niño ofrecía ese semblante tranquilo de siempre, mientras se lamía los labios lascivamente. 
—Sabes rico— me susurró al oído, haciendo que me estremeciera por el tono seductor de su voz. Luego mordió el lóbulo de mi oreja juguetona mente, y empezó a desnudarse. 
—Yo… yo te ayudo— le dije, no sé por qué. Soubi sonrío de manera malévola, lo veía en sus ojos, me estaba diciendo sin palabras x10;pervertidox11; y quizás sí lo era, porque de verdad que estaba deseando a ese niño con toda mi alma. Sí, era un pervertido, ¿pero quién empezó todo esto?
Desabotoné la camisa de color azul celeste que llevaba ese día. Acaricié su pecho suavemente, sorprendido ante la suavidad de su piel, y el hermoso cuerpo que estaba ante mi vista. 
Así seguí desvistiéndole hasta que estuvo desnudo, igual a mí. 
Sentí deseos de besarlo en la boca, y así lo hice, tomando su rostro entre mis manos, y acercándolo a mis labios. Mis dedos delinearon su barbilla, y bajaron por su pecho, hasta llegar a sus piernas que también recorrí con deseo. Pellizqué su trasero sin poder resistirme ante esa suavidad exquisita, a lo que Soubi soltó una risita, y un leve rubor le tiñó las mejillas. 
—Ahora viene lo mejor— me anunció aun con esa sonrisa diabólica, y esos ojos azules brillantes que tenían la expresión de quién va a hacer una travesura. 
Hizo que me recostara de nuevo sobre el colchón, y se subió sobre mí. Sobre mi miembro que estaba despierto una vez más. 
Observé muy atentamente como llevaba dos de sus dedos a su pequeña entrada, y se auto preparaba. La visión de esto solamente hizo que me sintiera cada vez más caliente y excitado. 
Cuando estuvo listo, Soubi descendió sobre mi miembro, y sentí que las puertas del paraíso se abrían para mí. Estaba seguro de que iba morir por lo intenso de la sensación. Podía tocar las nubes. Bajaría millones de estrellas para ese niño pervertido que me estaba haciendo sentir tantas cosas. 
Me incorporé y le abracé, poniéndome en una posición más cómoda para que pudiera seguir con las penetraciones, que ahora yo estaba apurando perdido totalmente en ese mundo de placer y desenfreno de sensaciones.
Soubi gemía despacio. También quería que disfrutara tanto como yo, así que llevé una mano a su miembro erecto, y empecé a masturbarle a ritmo con las estocadas. 


Al siguiente día al despertar, Soubi había desaparecido –se había ido al colegio, ya eran más de las 11 de la mañana- al igual que se habían esfumado mis orejas y mi cola. 
Me miré perplejo en el espejo, tocando mi cabeza en el lugar donde antes se alzaba un par de orejas de neko. No me veía realmente diferente. Quizás más maduro… pero solo, x10;quizásx11;. 

2
—¿Otra vez hay algo que te moleste?— me preguntó Soubi, metiendo una mano en el bowl de palomitas que teníamos al frente, mirando atentamente el televisor. 
—Sí, hay algo— le respondí. 
Desde que x10;esox11; había pasado, nunca habíamos tocado una palabra sobre el asunto. Soubi no lo hacía, y yo menos. 
Las cosas habían vuelto a la normalidad. Sin orejas o con ellas, todo estaba como siempre, y eso me molestaba. 
—¿Y qué es?— preguntó medio distraído, estando todavía concentrado en la pantalla frente a sí. Estábamos viendo Saw VI. En situaciones normales, no hubiera considerado apropiado que alguien de su edad viera una película como esa, pero esa no eran situaciones normales, ¿verdad?
Puse pausa, y Soubi me miró un poco irritado. No importaba. Quería que me escuchara, y que me mirara mientras le daba mi respuesta. 
—Tú. Tu eres lo que me molesta— sus ojos se tornaron sorprendidos, casi tristes— Soubi, desde que estuvimos juntos aquella noche, te has comportado como siempre. ¿Lo que hicimos acaso no significó nada?— me estaba comportando como una mujer, definitivamente, pero no me importaba. 
—Ritsuka— susurró, cuando mis labios se posaron en los de él, besándole apasionadamente, disfrutando de su calidez, y su inocencia. Enredé mis dedos en su largo cabello rubio, y le acaricié la mejilla suavemente. 
—Te amo— le dije cuando nos separamos— ¿Serías mi novio?— me sonrojé ante la proposición, pero me mantuve firme, mirándole directamente a los ojos. 
—¡Claro!— me dijo, abalanzándose sobre mí para volver a besarme. 
—Ahora veamos la película, ¿si? Soy fan de Saw— y tomando el control, él mismo le puso play, y me miró con una sonrisa. Luego, se subió sobre mi regazo, y se acurruco en mi pecho. 
—¿Qué haces?— le pregunté rodeándole con los brazos, y trayéndole más cerca. 
—Pues, esta no es una película que un niño tan inocente como yo debería estar viendo— sentenció sin apartar los ojos de la televisión— y como tú eres mi novio, debes protegerme de todo lo que me da miedo, ¿ves? —dijo —Y espero que esta noche evites que tenga pesadillas. — y me miró con una sonrisa pícara sobre los labios. 
¡Claro que no dejaría que tuviera pesadillas!, pensé para mí mismo, imaginando todas las cosas que le podría hacer. Ahora que éramos novios oficialmente, no tenía por qué sentir remordimiento alguno. 
—¡Deja de pensar cosas pervertidas!. —me ruboricé. ¿Cómo era que hacía eso?v



nuestro secreto (shu y ryuichi)

Nuestro Secreto

La lluvia caía torrencial aquella noche y él caminaba sin lograr sentir una sola gota es su cuerpo, en su mente solo estaba el suceso que lo empujaba a aquella situación, recordar ese dolor lo obligaba a derramar lagrimas, que tibias contrastaban con el frio de la noche, sus hermosos ojos amatistas estaban ya rojos después de tanto llanto, sin embargo el recuerdo era fuerte,  aun estaba latente en su memoria y solo un nombre estaba en sus labios "Yuki"

Inicio del Flash Back

Llegaba una vez más a ver a su amado rubio, su escándalo diario era ya una costumbre al cual todo el edificio se había adecuado, su felicidad era algo que inundaba el ambiente , su siempre sonrisa brillaba mucho más al sentirse más cerca de su escritor... abrió la puerta, se quitó los zapatos rápidamente mientras gritaba "Tadaima Yukiiiii"

El rubio y apuesto escritor de ojos ámbar cerraba automáticamente su laptop al escuchar el grito de su amante, sabía que no podría trabajar el resto del día, aun manteniendo una expresión fría, pues no demostraría lo que en verdad sentía por su pelirrosa amante.

Sintió como este abría la puerta de su estudio y se lanzaba a sus brazos sentándose en su regazo, Yuki se sacaba los lentes dejándolos en el escritorio poco antes de Shuichi posara sus labios sobre los del rubio dedicándole un tierno beso, que el rubio se encargó de acrecentar en pasión introduciendo su lengua en la cavidad húmeda del pequeño pelirrosa, tuvieron que separarse por el requerimiento de oxigeno por parte de sus cuerpos.

-Shuichi: (con su tan característico sonrojo en su rostro después de aquél beso) mmm... Yuki... cómo te fue hoy?
-Yuki: igual que todos los días (respondió indiferente, nunca le diría que lo extraño tanto que hasta estuvo contando las horas que faltaban para verlo)
-Shuichi: yo te extrañé mucho Yukiiii ^^
-Yuki: mmm ¬¬
-Shuichi: y no sabes todo lo que hice hoy ^^
-Yuki: no soy adivino ¬¬
-Shuichi: mmm... K-san nos hizo grabar tres canciones seguidas, casi me quedo sin voz Yuki T_T, hasta Hiro estaba cansado, hasta Suguru!!! (Yuki solo observaba paciente como hablaba su pelirrosa, era común que eso sucediera a diario, que le contaba detalladamente todo lo que había hecho en el día, como tratando de que el rubio viviera todo lo sucedido)... nos fuimos a comer mientras Sakano-san se había desmayado, pero... (y así seguiría por largo rato, hasta que Yuki se aburriera y lo callara como solo él sabía hacerlo... con un beso...)...  jugué mucho con Sakuma-san cuando andábamos buscando a Kumagoro , luego Sakuma-san... (ahí estaba nuevamente el "loco del conejo", como lo llamaba el rubio, entrando en la vida del pelirrosa y provocando celos en el rubio que jamás serian confesados)

El rubio escritor se paró de repente dejando a Shu en el suelo tras haber caído de nachas (XD)

-Shuichi: itee!!... Yuki... por qué hiciste eso? (decía sobándose la parte de atrás)  
-Yuki: porque me aburrí de lo que hablabas ¬¬
-Shuichi: que malo Yuki O_O... Yuki... Yuki ya no me quiere!!! Buaaaaaa!!! TT_TT
-Yuki: ya cállate!! u_ú
-Shuichi: noooooo T_T... Yuki ya no me quiere... yo solo estaba contando... snif... cuanto me divertí con Sakuma-san... buaaaaaa T_T

Y ahí estaba nuevamente el peliverde siendo causa de una discusión de la pareja, una causa la cual solo era conocida por el rubio celoso y desconocida por el pelirrosa.

-Shuichi: buaaaaaaaaaaaaa T_T
-Yuki: ya cállate shu!! u_ú
-Shuichi: pero... pero... snif... solo te contaba que Sakuma-san...
-Yuki: grrrr ò_ó... lárgate!!!!
-Shuichi: qué? O_O
-Yuki: que te largues!!!.. ahora!!! Ò_Ó

El pelirrosa no entendía que había sucedido exactamente, que había llevado al rubio a tener esa reacción?... serian sus llantos?... eso era seguro, era lo único que había hecho mal... no es cierto?... antes de que las cosas empeoraran y aunque le doliera salir de ahí alejándose de su amante se tuvo que ir...

Fin del Flash Back

El pelirrosa volvió a entrar en llanto, aun no se explicaba la razón para tal situación,... un auto pasó presuroso por la autopista y terminó empapándolo más de lo que estaba, por fin en ese momento se percató del aguacero que caía.

-Shuichi: hace frio T_T... (dijo abrazándose a sí mismo tratando de entrar en calor) y ahora a donde voy?

En primer momento pensó en ir a casa de Hiro, pero recordó que el pelirrojo le había contado que tenía planes con Ayaka esa noche, y no quería interrumpirle nada a su mejor amigo,... Suguru, pues no está seguro de que el peliverde lo recibiera bien en su casa a estas horas de la noche, K, bueno simplemente K le daba miedo (jeje ^^U)... ya hablando en serio, no tendría otro refugio al cual acudir,... se estaba congelando!!.. y la lluvia no tenía pensado parar en unas cuantas horas todavía, y para ese entonces solo encontrarían en la calle el cadáver del que algún día fue Shindo Shuichi, el cantante de Back Luck, muerto por una pulmonía crónica... no tenía dinero por salir con las prisas... y ahora qué??

-Ryuichi: shu-chan? (el peliverde de ojos azules caminaba muy abrigado, con unas bolsas por las cuales se asomaba la cabecita de Kumagoro en una mano y en la otra con un paraguas que protegía en esos momentos al pelirrosa)
-Shuichi: Sakuma-san!! (los ojitos le brillaban ante la presencia de su ídolo y ahora su protector)
-Ryuichi: hum (infló los cachetes en una mueca de enojo) cuantas veces debo decirte que me digas Ryu-chan!! Ò.o
-Shuichi: oh!.. lo siento ryu-chan! u_u
-Ryuichi: qué haces aquí... y así? (miraba curioso al pelirrosa que no tenía ni un solo lugar seco en su cuerpo)
-Shuichi: bueno... es que...
-Ryuichi: vamos a mi casa... y ahí nos cuantas a mí y a Kumagoro, Shu-chan! ^^

Cogió al pelirrosa por la mano y lo arrastró hasta su departamento que quedaba a menos de una cuadra de ahí, ya en el departamento del peliverde, tras secarse y ponerse algo seco, el peliverde preparaba la cena acompañado de Kumagoro, Shu se acercaba tímido y aun con el semblante triste ante el cantante que contorneaba las caderas mientras cocinaba con una canción de Nittle Grasper como música de fondo, ante esto un leve sonrojo se colocó en las mejillas del pelirrosa...

-Ryuichi: shu-chan ^^ qué bueno que ya te cambiaste!!
-Shuichi: ah?.. si.. gracias Saku... digo Ryu-chan
-Ryuichi: de nada na no da ^^

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

La cena fue silenciosa, ya que el cantante peliverde no se atrevía a preguntar por las penas del pelirrosa, aunque tenía una clara idea de por quién se encontraba en ese estado, no diría nada hasta que sea el pelirrosa quién quiera desahogarse, si eso era lo que quería...

Luego de la cena, se encontraban ambos sentados frente al televisor, mientras que el peliverde conversaba con Kumagoro sobre lo interesante de los programas, el pelirrosa aun se encontraba absorto en sus pensamientos, por qué es que Yuki se habría molestado de tal manera?, qué demonios es lo que le pasaba a ese escritor loco para que lo botara así como si nada? Ese escritor loco al cual tanto amaba y el que en cada arranque de furia lo hacía sufrir tanto, pero a pesar del dolor que sentía nunca dejaría de amarlo, pues más le dolía estar lejos de él... de la nada lagrimas volvieron a escapara de sus ojos, ante la mirada preocupada del peliverde...

-Ryuichi: shu-chan... (dijo penoso y preocupado)
-Shuichi: Yuki... Yuki ya no me quiere... snif
-Ryuichi: (aunque le gustaba la idea de que el cantante pelirrosa se alejara del antipático escritor y tenerlo solo para sí, no le gustaba ver el dolor de ese ser tan inocente al cual tanto amaba en secreto)... shu-chan... yo estoy seguro de que Yuki si te quiere...
-Shuichi: snif... no, ya no me quiere... por eso me botó de su casa por nada
-Ryuichi: no shu-chan... de seguro te botó de casa para darte una sorpresa na no da... no es cierto Kumagoro? (el conejito asintió la cabeza)
-Shuichi: una sorpresa? (preguntó esperanzado y tratándose de convencer de que la idea del peliverde no estaba nada alejada de la realidad)
-Ryuichi: si shu-chan na no da, y tú no debes estar triste, porque Yuki-san te quiere mucho... debes estar feliz!! ^^
-Shuichi: tienes razón Ryu-chan!! de seguro Yuki me espera con una sorpresa!! ^^
-Ryuichi: si.. (dijo quedito con una sonrisa algo triste, tan inocente era su ángel que se creía semejante mentira)
-Shuichi: gracias Ryu-chan... etooo... yo creo que ya te di suficientes molestias, es mejor que vuelva a casa ^^
-Ryuichi: nooo!!
-Shuichi: neee?
-Ryuichi: es que, yo creo que ya es tarde y es mejor que te quedes esta noche aquí con Kumagoro y conmigo na no da ^^ (ni loco para dejar ir a su pelirrosa ahora que podía pasar la noche con él)
-Shuichi:  yo... no creo Ryu-chan (dijo sonrojándose levemente)
-Ryuichi: por favor T_T a caso no nos quieres hacer compañía a mí y a kuma-chan?? abuuu T_T
-Shuichi: etooo ^^U... si... bueno... no creo que allá problema.. jeje (no podía ser desagradecido con el cantante peliverde no es cierto?)
-Ryuichi: gracias shu-chan!!! (se lanzó a abrazar al pelirrosa ante lo cual ambos se sonrojaron).. neee Shu-chan... tengo una idea para jugar!! ^^
-Shuichi: para jugar??
-Ryuichi: sip... te vas divertir mucho!! ^^
-Shuichi: en serio?... y qué será?
-Ryuichi: estooooooo!!! (y se lanzó sobre el pelirrosa atacándolo con cosquillas)

El pelirrosa no paraba de reír, parece que la tristeza se le había esfumado tras la palabras alentadoras del peliverde, y las cosquillas del peliverde le estaban causando más risa que nunca, el peliverde también reía ante el poco contacto que tenía con su amor secreto, luego de tantas risas, los dos exhaustos cantantes quedaron en una situación un poco comprometedora, Ryu estaba sobre el pelirrosa a escasos centímetros de sus labios, esos labios carnosos y rojos que se veían tentadores a ser probados , el pelirrosa solo tenía un acrecentado sonrojo ante tal cercanía de su ídolo, que sería nula tras un movimiento rápido del peliverde que no soporto más la tentación, al principio fue solo un roce que dejó algo pasmado a Shu, luego ese roce fue creciendo, el peliverde exigía mayor contacto con su boca y se abría paso hacia el interior de la boca de Shu con su lengua, el pelirrosa parecía no reaccionar, sin embrago no se negó a darle mayor espacio y permitirle recorrerlo, el beso se volvió más profundo, sus lenguas jugaban masajeándose el uno al otro.

            Se separaron por la falta del aire, ambos cantantes se miraron sonrojados, el pelirrosa algo asustado y el peliverde había cambiado su mirada infantil por una adulta llena de deseo y queriendo hacer ahí mismo suyo a su amor secreto.

-Shuichi: yo... Sakuma-san... no creo que..  
-Ryuichi: shhh... acuérdate que debes estar feliz para cuando regreses con Yuki-san (dijo con un tono de picardía y lujuria)
-Shuichi: Yuki... yo debo ir con Yuki..
-Ryuichi: pero debes ir feliz... y yo te hare feliz hoy Shu-chan

Este secreto que tienes conmigo
nadie lo sabrá...
este secreto quedara escondido
una eternidad...
yo te aseguro nunca diré nada
de lo que paso...
y no te preocupes que todo lo nuestro
queda entre tú y yo...

Se acercaba nuevamente a los labios del pelirrosa, que había dudado en resistirse, sin embargo los expertos labios de su ídolo le hacían sentir que la razón abandonaba todo en su cuerpo.

El beso de ambos comenzó a intensificarse, el pelirrosa ya no ponía tanta resistencia como en un principio, cosa que el otro cantante supo aprovechar, mientras Shu se dejaba llevar por los besos tan experimentados del peliverde, este quiso probar mas del sabor de la piel del pelirrosa, y fue bajando sus labios lentamente hasta posar lujuriosos besos en el cuello del menor, mientras a Shu ya se le comenzaban escapara pequeños gemiditos que inútilmente trataba de reprimir.

-Ryuichi: No reprimas tus gemidos... me gusta escucharte (dijo en un tono lujurioso)

Rápidamente entre besos y caricias logró sacarse su camisa y la polera de aquel chico para disfrutar del pequeño pero bien formado torso del pelirrosa, llenándolo de besos y lamidas cada una mas llena de deseo que la anterior, se detuvo en uno de los pezones  mientras su mano recorría ese torso delgado, el pezón que besaba Ryuichi con tanto esmero quedó erecto, mientras Shu solo disfrutaba del placer que el peliverde le causaba, poco a poco Shu se entregaba mas al placer, respondiendo con caricias tímidas pero al igual de dulces hacia el peliverde.

Este secreto que tienes conmigo
nadie lo sabrá...
este secreto quedara escondido
una eternidad...
yo te aseguro nunca diré nada
de lo que paso...
y no te preocupes que todo lo nuestro
queda entre tú y yo...

El sillón se volvió incomodo en aquella noche y sin saber cómo, se pararon, el peliverde guiaba al menor en medio de besos y caricias a su torso hasta la habitación en lo que se quitaba los pantalones y bajaba los del pelirrosa, la habitación era amplia y parecía acogedora, dejó al joven pelirrosa en cama mientras el peliverde ya desnudo (no tenia interiores) se posicionaba sobre él llenándolo de más caricias que antes.

-Ryuichi: sabes cuánto deseo esto Shu-chan?
-Shuichi: yo... yo... Sakuma-san... mmm!! (pequeños gemidos salían de su boca)
-Ryuichi: no digas nada... solo disfruta...

Ryu vio el rostro sonrojado de Shu y tras mirar un poco más abajo dio una sonrisa por demás deseosa al ver el bulto que moría por salir de su prisión, y qué decir de la suya, que estaba liberada y con tanto deseo que ya comenzaba a gotear líquido pre-seminal.

Nadie sabrá que tu pecho
juntito al mío ha latido,
que disfrutamos instantes
de fascinante dulzura...


Sin espera más comenzó a bajar su mano hasta la erección del menor mientras seguía besando sus labios carnosos, el pelirrosa sintió un temblorcito recorrerle por el cuerpo ante el contacto.

-Shuichi: mmm... no... no hagas eso...
-Ryuichi: shhh... se que te gusta...

Nunca diré que hubo noches
que te adore con locura...
nadie sabrá que en tus brazos
borracho de amor...
me quede dormido...

Sin esperar más Ryu decidió darle libertad a la erección del pelirrosa para hacerle sentir más placer, comenzó a masajear la erección de Shu mientras el otro ya no reprimía en lo absoluto sus gemidos ante tanto placer, Ryu estaba entrando en calor y de inmediato dejo de dar lujuriosos beso a la parte de arriba de Shu para concentrarse en su sexo.

Shu ya no razonaba en lo absoluto, el recuerdo de Yuki fue sustituido momentáneamente por el placer que lo albergaba cuando Ryu comenzó a dar pequeños besitos y lamidas al miembro que estaba por demás despierto.

-Shuichi: ahhh... ahhh...

Sin esperar más, pues presentía que el chico pelirrosa no aguantaría mucho, metió todo su miembro en su boca, y comenzó a subir y bajar suavemente  mientras Shu pasaba sus manos por el cabello verde de su ahora amante para que el ritmo que le imponía no fuera tan tortuoso, Ryu entendió la indirecta y acrecentó sus movimientos, acelerando las subidas y bajadas en el miembro de Shu.

Este secreto que tienes conmigo
nadie lo sabrá...
este secreto quedara escondido
una eternidad...
yo te aseguro nunca diré nada
de lo que paso...
y no te preocupes que todo lo nuestro
queda entre tú y yo...


El pelirrosa no aguanto más, esa vaivén era tan excitante y se sentía cerca de llegar al orgasmo, unos movimientos rápidos más de parte del peliverde, y Shu tras arquearse un poco por su orgasmo se derramó en la boca de Ryu que gustoso bebió hasta la última gota de su esencia, para luego volver a subir a los labios del pelirrosa y hacerle probar de su propio sabor, compartiendo así un beso apasionado.

El pelirrosa estaba algo exhausto, y eso que él no había hecho mucho, pero ahora Ryu estaba un poco incómodo, pues algo por "abajo" le dolía un poco, y sabía perfectamente como quitarse ese "dolor", para no hacerle daño al menor y tras un último beso en sus labios se dirigió a la parte de abajo para alzar una de las piernas de Shu y comenzar a lamer esa zona por donde pronto serian uno solo, su lengua se metió poco a poco en Shu causando placer, por el cual el pelirrosa estaba muy complacido.

El dolor de Ryu lo estaba volviendo loco, así que sin esperar más comenzó a meter un dedo en el trasero de Shu, ante lo cual el menor se removía un poco esperando más.

-Ryuichi: "no es muy estrecho" pensó Ryu... claro tenía en cuenta que era el amante de Yuki y ese escritor rubio ya lo había hecho suyo miles de veces, pero eso no impediría que Ryu continuara con lo suyo, en su propósito de aunque sea una vez Shu sea solo de él.

Este secreto que tienes conmigo
nadie lo sabrá...
este secreto quedara escondido
una eternidad...
yo te aseguro nunca diré nada
de lo que paso...
y no te preocupes que todo lo nuestro
queda entre tú y yo...


Metió otro dedo y en seguida un tercer dedo, la experiencia de Shu permitía que lo dilataran rápidamente, pero aun así su cuerpo pequeño hacia que su estrechez sea deliciosa.

-Ryuichi: Shu... estás listo?? (dijo posicionándose por delante de Shu agarrando su miembro con una mano delante de Shu y la otra alzando un poco la pierna del pelirrosa)
-Shuichi: mmm... si... ya no aguanto más...
-Ryuichi: quieres que te lo meta?? (dijo con tono lujurioso)
-Shuichi: si... siiii... Ryu-chan... métemelo yaaaaa
-Ryuichi: lo que tú ordenes (dijo con una sonrisa de medio lado)

Inmediatamente Ryu metió su miembro en Shu y se detuvo un poco para que el pelirrosa se acostumbrara a la invasión, no tardó mucho para eso, y Ryu comenzó con un vaivén suave en el interior de Shu, los dos gemían ante tanto placer, Ryu dejó a pierna de Shu a un lado, para acomodarse mejor y poder penetrarlo con mayor fuerza y aprovechar y coger el miembro del menor que estaba desatendido pero nuevamente se había puesto duro.

Shu logró pasar sus brazos alrededor del cuello de Ryu y así juntar más sus cuerpos, el vaivén era más rápido y cada vez estaban más cerca del orgasmo.

-Shuichi: ahhhh... ya... ya... estoy a punto...
-Ryuichi: yo... yo también...
-Shuichi: más... más!!!!
-Ryuichi: si... un poco más Shu-chan!!!! ahhh!!!!
-Shuichi: ahhhhhhhhhh!!!!!

Nadie sabrá que tu pecho
juntito al mío ha latido.
que disfrutamos instantes
de fascinante dulzura...

Juntos llegaron al orgasmo, Shu entre el vientre de ambos, que estaban más juntos por el abrazo de Shu alrededor del cuello de Ryu, y el peliverde dentro del menor, cayeron a la cama, Ryu sobre Shu, poco a poco salió del interior del pelirrosa para acostarse a su lado y darle un pequeño beso en los labios.

-Ryuichi: eso fue increíble Shu-chan...
-Shuichi: siii... (cerraba poco a poco los ojos por el cansancio)
-Ryuichi: no sabes cuánto desea esto Shu-chan... no sabes cuánto te amo... (lo dijo tan claro pero lamentablemente no pudo ser escuchado por su compañero que ya había quedado completamente dormido)
-Shuichi: Yuki... (susurró entre sueños)
-Ryuichi: (con una sonrisa triste) si... tú le perteneces a Yuki... y solo a él... pero esta noche... será solo de los dos... (le dio un último beso en la mejilla y se acostó junto a él...)
Nunca diré que hubo noches
que te adore con locura...
nadie sabrá que en tus brazos
borracho de amor...
me quede dormido...
me quede dormido...
me quede dormido...

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

La mañana comenzaba nuevamente, atreves del gran ventanal de la habitación de Ryu-chan se lograba divisar que pronto una mañana hermosa estaría en todo su esplendor. El sonido de un celular lo hizo removerse un poco en la cama, sintió que alguien a su costado se paraba de prisa y tras unos segundos volvió a su lado...

-Ryuichi: Shu-chan... te llaman na no da!! (decía este con una hermosa sonrisa)
-Shuichi:  eh??.. Sakuma-san??
-Ryuichi: es Yuki-san!!
-Shuichi: mi Yuki!!! (Saltó sin importarle nada  arrebatándole el celular al peliverde) YUKIIIIIIII!!!!
//-Yuki: baka... a qué hora piensas volver???//
-Shuichi: Yuki!!!...
//-Yuki: llame a la casa de Nakano y no estabas...//
-Shuichi: es que no lo quería fastidiar y...
//-Yuki: el que me contestó fue el loco del conejo???//
-Shuichi: eh??.. Sakuma san... me ofreció quedarme en su casa...
//-Yuki: te vienes ahora mismo!!!!!!!!!!//
-Shuichi: si yukiiiiiiiiiii... ahora mismo voy para alla!!!
//-Yuki: te espero...//
-Shuichi: te amo Yuki!!!!!
//-Yuki: adiós...//

El escritor cortó la llamada, algo disgustado, botar al mocoso y mira con quien fue a acabar??, eso no lo permitiría, en cuanto llegara le armaría una y grande... no mentira... el jamás demostraría que estaba celoso, y aunque su amante pelirrosa fuera algo loco no desconfiaba de él, del que desconfiaba era del loco del conejo, pero eso sí!!! le ensenaría a Shu a quién le pertenecía su cuerpo y todo lo del pelirrosa, solo por si las dudas... tendrían un día un poco cansado...

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-Ryuichi: ya te vas Shu-chan?? (dijo con un dedito en la boca)
-Shuichi: si Sakuma-san!!! De seguro que Yuki me esta esperando con mis sorpresa, por eso me llamó!! ^^ (dijo feliz)
-Ryuichi: ohhhh ^^U (una gotita recorrió la cabeza del peliverde, este niño era inocente o se hacía el tonto???)
-Shuichi: Sakuma-san me prestas tu baño??
-Ryuichi: si claro Shu-chan!!

Tras darse un baño rápido y cambiarse a la velocidad del rayo, salió nuevamente vigoroso de la habitación de Sakuma-san, miró el gran ventanal, le impresionó la belleza del paisaje, si no hubiera estado tan "entretenido" la noche anterior hubiera podido ver que la habitación era muy simple, una cama, un closet, un velador, pero se sentía muy cálida con esa vista tan esplendorosa atreves de esa gigantesca ventana.

La noche anterior no lo remordía, estaba un poco decaído y su "amigo e ídolo" Sakuma-san lo había ayudado, de una manera muy especial y todo para que esté feliz al regreso con Yuki, eso era un verdadero amigo (C/L: uy pues que amigos son esos??... muy buenos en verdad jajaja)... fue hasta la sala donde Sakuma estaba hablando con Kumagoro.

-Shuichi: ya me voy Sakuma-san... gracias por la hospitalidad
-Ryuichi: de nada Shu-chan... cuando quieras!! (le dijo alzando el conejito rosado)
-Shuichi: bueno ya me voy!!! ^^
-Ryuichi: bye bye na no da!!! ^^

El pelirrosa atravesó la puerta y en cuanto la cerró el peliverde se desplomó en el sofá, dejando a un lado a su conejito rosa.

-Ryuichi: esta noche quedara en mi memoria por siempre... fuiste mío una vez... pero toda la vida serás de él... esta noche será nuestro secreto.

Dijo mientras miraba a su conejito y lo abrazó un rato, no creía que el pelirrosa fuera capaz de decir lo que pasó esa noche en su departamento... o sí??... con lo boca suelta que era... bueno solo esperaba que tuviera un poco de cordura... o que utilizara la que le sobraba... si es que le sobraba algo.

-Ryuichi: (con una sonrisa en los labios y tras mirar nuevamente a su conejito) nuestro secreto Shu-chan!! ^^

Este secreto que tienes conmigo
nadie lo sabrá...
este secreto quedara escondido
una eternidad...
yo te aseguro nunca diré nada
de lo que paso...
y no te preocupes que todo lo nuestro
queda entre tú y yo...

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Fin!!!!!!!!


ayer...? (shu y eiri)

Fue esa mañana gris, recuerdo que hacía mucho frío y que me encontraba enlazando mi mente con el día anterior, pero simplemente no podía recordarlo, salí de mi habitación dejando aquél cuerpo desnudo solo en la cama, y entonces me di cuenta que mi departamento ¡estaba hecho un desastre! ¿Cómo pasó eso?... Entonces corrí de nuevo a mi habitación y levanté a ese enano inútil de los cabellos, aquél abrió los ojos tranquilamente y dijo: “Buenos días”… ¿Buenos Días? ¿Y qué diablos tenían de buenos? Mi departamento estaba hecho un asco y había basura por todos lados, también había restos de comida o salsa picante en los muebles y el baño estaba con vómito… ¿Cómo rayos podía ser un buen día? Lo desperté sarandeándolo y sin pedirle ninguna explicación hice que limpiara todo el lugar. Pues bien, aquí estoy, en el único lugar que no invadieron, mi adorado estudio, menos mal que aquí no hicieron destrozos y mientras que ese inútil hace la limpieza yo me relajaré escribiendo un poco… ­Veamos… ¿de qué hablaré? Una vez vi un chiquillo en el parque que estaba haciendo berrinche porque se le cayó su helado… Shuichi es exactamente igual, no puedo creer que a veces se comporte con un niño de 5 años y yo deba ser su madre o padre. La otra vez dejé que me cortara el cabello, me lo iba a “despuntar”, maldigo el momento en que dije que sí… tuve que ir al estilista para que me reordenara mi cabello. A veces se le suben las malditas hormonas de homosexual y se pone sensible, un día me dijo que yo siempre lo miraba con desdén… ¿cómo quería que lo mirara si estaba ahí con su camisita rosa, en short, sin zapatos, despeinado y mocoso? Un día más, el estúpido escondió mis anteojos en el microondas y cuando calentó la comida olvidó sacarlos, así que los arruinó y para que no me diera cuenta los escondió en sus pantalones, donde cabe destacar que se notaba a leguas que tenía un bulto que no era propio… y lo único que pudo decir a su favor es: “Si no tenías tus lentes no podrías trabajar, así me prestarías más atención” ¿Qué le pasa?, sabe que debo trabajar.
-Yuki, ya me cansé y no me siento bien.
-¿Si? Pues no me importa, limpia todo lo que hiciste anoche.
-Pero…
-¡No me importa! ¡Limpia!
¿Qué se cree ese mocoso? Le dejo que viva en MI departamento, que duerma en MI cama, que coma lo que YO preparo, que use mi ducha, ¿y aún así no quiere ni hacer el quehacer? Vaya, mejor debería regresar a su casa. Una vez su madre vino a visitarlo y… me dijo que era un hombre muy bueno, que me admiraba como escritor y que le daba mucho gusto que Shuichi estuviera tan feliz conmigo, y además, que yo era muy tierno… bien, ese día quizás me sonrojé un poco, pero eso no tiene importancia. Hace mucho frío, voy a tener que ir a buscar una cobija… ¿Por qué escribo esto? Lo hago por pereza…
-Yuki… tengo frío.
-Yo también.
-¿No podemos volver a la cama? ¡Por favor!
-Claro, cuando hayas limpiado todo.
-Pero ya terminé.
-Aún veo manchas.
-Demo… Yuki… no puedo limpiar así desnudo hace mucho frío.
-Yo pienso que es excitante.
-OwO Yuki *_* ¡Limpiaré todo en un segundo!

Vaya, con que simples palabras lo hago trabajar. Seguramente volverá corriendo a la cama a buscarme, pero el inútil no sabrá que habré vuelto al mi estudio. Me pregunto ¿qué regalo de navidad le compraré? ¿Por qué todo lo que pienso se trata de él? ¿Será que…? No, no lo creo, esto nunca va en serio. Pero ese mocoso… me hace estar al pendiente de él aunque no siempre se da cuenta. La otra vez cuando Sakuma San lo invitó a pasar una noche en su hotel para “jugar” me puse celoso y le dije que se largara. Agh, ¿por qué tiene que ser tan absorbente ese niño? Es realmente molesto y escandaloso, no se puede vivir con él si estar estresado siempre… no se puede vivir con él y tener paz. No suele ser buen amante, es escurridizo y torpe, llorón, infantil, pálido, de piel rosada, con temperatura ideal… labios dulces… muslos suaves… tiene un sexo que me vuelve loco… y…
-Yuki, yuki, yuki, yukiiiiiiiiiiiiiiiii ¿De verdad te vuelvo loco?
-No, para nada.
-Pero vi que lo escribiste, vi tu pantalla.
-No te emociones, es solo parte de una historia torpe.
-¿Si? Pues no te creo mi querido Yuki.
Entonces… no me queda más que lanzarle una sonrisa…
-Hey ¿ya terminaste de limpiar?
-Quedó reluciente, aunque todo ese desastre lo hiciste tú.
-¿Qué? ¿Cómo te atreves a culparme?
-Bueno, te voy a contar. Llegué de mi trabajo y tú estabas ahí en el suelo y tenías una botella de Vodka a tu lado, cuando me acerqué a verte te pusiste rojo y me dijiste que querías golpear a alguien, así que corrí y tu corriste detrás de mi, me llamaste “Maldito bastardo” y luego lloraste durante 10 segundos y yo corrí a abrazarte pero me diste una bofetada, luego yo te abracé y tú me agradeciste por estar ahí, pero luego me invitaste Vodka y yo lo rechacé, así que… me tomaste por la espalda y me pusiste la botella en la boca, mientras me pegabas tu sexo por detrás, lo sentí duro, así que me excité y pedí que me penetraras, que me embistieras y así lo hiciste, pero cuando llegamos juntos al orgasmo te pusiste a llorar y me pediste perdón y después de paraste a hacer un tiradero en la sala y abriste el refrigerador y tiraste lo que pudiste dijiste algo como: “maldito, por ti llegué a esto” y te detuviste y luego corriste al baño a vomitar…
-Chamaco del demonio me estás diciendo mentiras, seguramente lo soñaste.
-Bueno, ya limpié ahora quiero mi premio, Yuki yuki yukiiiiii ¡haz el amor conmigo!
-¿Qué? ¡Ni que estuviera loco! Iré a mi estudio.

No puedo creer que todo eso haya pasado anoche, aún así debo agradecer que estuviera aquí ese chiquillo, vaya, embestirlo, eso es interesante, hoy por la noche lo haré. Pero ¿Qué demonios? Creí haber cerrado la puerta de mi estudio. Mdasldmdslfhnowiedjcmxp,sñldx,.{sz{x cdskmcs adbnxzkmmmmmmmmmmm…